
Algo muy positivo y de lo que otras formas de comunicación carecen, es el contacto directo con nuestro público objetivo. Sabemos con certeza a quién nos dirigimos y conocemos el momento exacto en que lo va a recibir, lo que permite que se produzca una comunicación muy eficaz. En este caso, para dar a conocer los espacios publicitarios de Canal Cocina, se envió un brick de zumo que contenía hinchables con forma de fruta.
En las dos últimas décadas, la evolución del Marketing Directo (MkD) ha sido tan vertiginosa que ha provocado una gran confusión en el sector a la hora de redefinir conceptualmente una disciplina nacida ya hace casi medio siglo. Los tiempos del franqueo concertado y las sacas a Correos han sido engullidos con la irrupción de las nuevas tecnologías de la información y el prendimiento de Internet en los hábitos de consumo masivo.
Existe consenso entre los expertos publicistas en definir el MkD como ”el conjunto de técnicas que facilitan el contacto inmediato y directo con el posible cliente, consumidor o comprador, especialmente caracterizado y definido por un perfil determinado (social, económica, geográfica, profesionalmente…), a fin de promover un producto, servicio, idea o mensaje empleando para ello medios o sistemas de contacto directo (mailing,
telemarketing, couponning, buzoneo, televenta, e-mail marketing, sistemas multimedia móviles y todos los nuevos medios interactivos de social media y virales”.
Es decir, que el marketing directo no es al final nada más (ni menos) que una técnica “below the line” que persigue establecer un diálogo directo con el interlocutor y que éste dure lo máximo que sea posible. Y en la obtención de ese tipo de respuesta está precisamente la clave del éxito de esta disciplina.
Las cifras nos van a empezar a dar la clave de cómo las empresas están buscando una reorganización de sus estrategias de marketing para encontrar el mayor índice de respuesta. Según los datos de InfoAdex, en el año 2010 la inversión real estimada en Medios No Convencionales se situó en 7.034,3 millones de euros, con sólo un -0,6% de decrecimiento – con la que está cayendo – respecto a los 7.078,1 millones registrados en el año anterior. A pesar de este leve descenso, el que mayor porcentaje alcanza es el Mailing Personalizado, con un 29,0% del total de los Medios No Convencionales. En 2010 recibió una inversión de 1.971,3 millones de euros (frente a los 1.927,0 millones recibidos en el año anterior, lo que supone incluso un incremento interanual del 2,3%).
La tendencia es clara: la búsqueda del mayor grado de afinidad con el destinatario. Lo que no parece que esté tan claro, a la luz de los datos, es que estemos profundizando en las enormes posibilidades de desarrollo de herramientas claramente pertenecientes a este campo, como por ejemplo el street marketing, que permiten a las empresas e instituciones mostrar a través de una creatividad más trabajada y conceptualmente depurada lo mejor de sí mismas, logrando mayor eficacia en la transmisión de sus mensajes.
Nuevas aplicaciones, grandes oportunidades
Las empresas utilizan el MkD por su efectividad y por la rapidez de la puesta en marcha de sus acciones. Y es indudable que las nuevas tecnologías, como Internet, que se han venido a sumar a la mayor parte de las estrategias, cumplen a la perfección con estas premisas básicas. La mejor campaña es ésa que permite la posibilidad de segmentar el mercado en compartimentos con targets bien definidos y en poder evaluar los resultados de forma directa y medible.

Una de las grandes ventajas del marketing directo es que hay interactividad con el receptor. La persona que recibe el envío, lo abre, lo toca, lo observa, le sorprende... En este caso, para comunicar una acción online con la que se podía demoler una web, se envió un casco de obra.
Además, las campañas que utilizan como soporte básico los nuevos medios digitales permiten esa personalización a través de estrategias one to one y una medición rápida de resultados, con las ventajas que ello conlleva. Sin embargo, en muchas ocasiones la aplicación de las nuevas tecnologías se están desarrollando de forma excesivamente separada de la estrategia general de marketing directo de las compañías, por lo que resulta necesario encontrar una perspectiva integradora que aúne las estrategias on y off line.
Otra de las grandes ventajas del marketing directo, muy apreciada y de gran desarrollo en la actualidad, es su inestimable eficacia a la hora de crear bases de datos que, bien actualizadas y depuradas, son el pilar fundamental de una buena estrategia CRM, que mejora exponencialmente las acciones de fidelización.

El marketing directo tiene muchas posibilidades creativas. En este caso, para comunicar la celebración de un torneo de golf, se envió un cojín con un campo de golf que transmitía el concepto de relajación y bienestar que provoca una buena jugada de golf.
Más usos y mayor eficacia
El MkD tiene aún enormes capacidades de desarrollo en terrenos tradicionalmente poco explorados como la Comunicación Interna. Es precisamente su potencial de personalización lo que le abre un campo enorme en el terreno de las acciones para colectivos específicos de las empresas, tales como empleados, proveedores o incluso líderes de opinión, ya que al ser acciones mucho más dimensionables que aquéllas
destinadas al consumidor final, pueden ser adaptadas a los intereses y necesidades de los públicos internos de manera muy precisa, ayudando enormemente al éxito en la transmisión de los mensajes.
La búsqueda del máximo nivel de eficacia resulta ahora más que nunca imprescindible para poner en marcha cualquier campaña de marketing directo. Y la mejor manera de lograrlo y maximizar los resultados esperados es, una vez más, poner lo mejor de la creatividad publicitaria al servicio de la causa.
Son las ideas creativas el motor que mueve cualquier buena estrategia de marketing directo. Por eso, detrás de toda acción, debe existir una base creativa que haya logrado producir mensajes e imágenes impactantes perfectamente alineados con los objetivos perseguidos y el público objetivo de destino. Y eso no depende sólo del soporte utilizado, sino de la calidad de las ideas que subyacen detrás.

Podemos aprovechar que sabemos a quién nos dirigimos para crear envíos lo más personalizados posibles. Este marketing directo adjuntaba una carta con el nombre de la persona, en el que la mismísima madre tierra se dirigía a ella para que conociera la película con temática medioambiental Cenizas del Cielo. Harta de seguir limpiando la Tierra le dejaba su escoba.
Sin embargo, todos conocemos grandes estrategias de marketing directo, con impecables creatividades detrás, que han fallado estrepitosamente en sus objetivos.
Y aquí tenemos que reivindicar algo fundamental que a veces se olvida: la calidad en la implementación. Es el cuidado de los detalles y la experiencia en la coordinación, supervisión y seguimiento de las acciones lo que nos conducirá finalmente al éxito.
El MkD se está reinventando, con nuevos soportes y canales, con revolucionarios sistemas de medición y grandes dosis de imaginación. Su potencial es aún enorme, y es nuestra tarea como profesionales desarrollarlo en todo su esplendor, de manera que podamos explotar sus múltiples usos y aplicaciones. Al fin y al cabo, se trata de abrir maneras de contacto directo sin caer en la inoportunidad.
Boni Macarro
Director general de Movimiento de ideas